Las 10 buenas prácticas que tu Pyme debe seguir para impactar positivamente en el medioambiente.

Estas prácticas ayudarán a que tu Pyme se destaque por la mejor gestión en el Plan de Responsabilidad Ambiental.

Te voy a contar qué buenas prácticas necesitas saber para que tu Pyme sea un gran ejemplo a seguir en materia de cuidado y responsabilidad medioambiental.

Pero antes de comenzar a enlistar las buenas prácticas que, sin dudas necesitas saber y tener presente para continuar en actividad en el futuro que YA ESTAMOS VIVIENDO, quiero traer y explicarte un concepto muy importante para luego entender mejor el por qué y en qué nos beneficia aplicarlas. El concepto de RSE (Responsabilidad Social Empresarial).

La RSE se basa fundamentalmente en un pacto adquirido por parte de las empresas. En el cual cada una persigue como principal objetivo, fines económicos, pero que a su vez tiene un gran impulso de mejorar el impacto social, económico y ambiental, pero de la sociedad en la que opera en su conjunto.

Por lo tanto corporativamente se busca promocionar diversas acciones para conseguir dichos objetivos. Desde mostrar la transparencia y la sostenibilidad (como políticas, certificaciones y compromisos) hasta el uso de energías verdes e inclusive realizar actividades en las que se involucre a la comunidad.

Como no podemos obviar la crisis que estamos viviendo, y por lo tanto las consecuencias que están a la vista, debemos entrar y tomar acción YA MISMO.

¿Por qué? Las personas, clientes/consumidores, ya no serán tan apacibles a la hora de comprar. De hecho, hace varios años, el modelo de consumidor de «comprar por comprar´´ ya no está en juego. Sino más bien, se estableció una fuerte conciencia, de modo natural, en cada uno de nosotros como consumidores, haciéndolo notar al momento de exigir algún distintivo en los productos o servicios.

Por ejemplo aquel logo del conejo, lo que muestra que ese producto no ha sido testado en animales (Cruelty free); logos de hojas verdes o Green House, que muestran que son productos 100% orgánicos o naturales; o aquel tan conocido círculo de Möbius o cadena de reciclaje, que es el que usa el mundo entero para identificar los productos que son reciclables; entre otros.

Es decir, la transparencia corporativa llegó a ser el punto clave para las empresas.

Ahora bien, pasaré a contarles estas 10 buenas prácticas esenciales para seguir en el buen camino como empresa del futuro actual:

1- Realizar una auditoría regular sobre el desempeño social y ambiental de la empresa:

Para esto se debe realizar la sencilla, aunque no rápida, tarea de medir el consumo de: agua, electricidad, combustibles, lubricantes, papel, envases descartables, packaging, plásticos, materias primas de origen no renovables y renovables, emisión de residuos y desechos, etc.

Saber esto es clave para plantear nuestro punto de partida y desde allí nuevas acciones de reducción, cambios, mejoras, etc.

Por lo que el primer paso es conocer la magnitud REAL del impacto a nivel social y ambiental de nuestra empresa.

2- Considerar la legislación vigente, pero con la mentalidad de ir más allá de lo que establece, siempre que sea para mejor:

Establecer metas formales a raíz de compromisos y modelos ambientales. Marcando pautas y caminos claros de nuestras intenciones, como empresa, en todo lo que se refiere al medio ambiente: tanto en el proyecto mismo como en la producción y distribución de los productos y/o servicios.

Procura estructurar el negocio con vista en criterios de sustentabilidad que comprendan desde las instalaciones (en caso de ser una empresa física) hasta el diseño de los procesos como también el uso racional de los recursos naturales.

3- Reciclar y reutilizar en la medida que sea posible:

El sentido de las «4 R´´ entra en juego: Reducción, Reutilización, Recuperación, Reciclaje de materiales.

Cuando hablamos de residuos, nos referimos a todo aquello que no puede utilizarse o venderse. Entonces es aquí donde necesitamos hacer algo con ello. Al llegar a este punto, tome el hábito de pensar y trabajar alternativas en conjunto con empleados, proveedores y colaboradores. Serán mágicos los resultados que obtendrán.

4- De preferencia a productos de limpieza orgánicos y evite los tóxicos:

Acá se debe hacer la tarea de buscar alternativas antes de decidir.
Consulta con tus proveedores o si es tu caso con la compañía que te provee el servicio de limpieza, sobre las especificaciones de los productos que están siendo utilizados actualmente y compáralos con las opciones que se encuentran en el mercado de productos  sustentables y amigables con el medioambiente.

Es de gran importancia también, informarse sobre los procesos de descarte, de seguridad y almacenamiento, PH, inflamabilidad, índice de abrasión, entre otros factores de riesgo. Comuníquese con el área de Medio Ambiente de su municipio para más información respecto al descarte. 

Lo que se busca en este punto es utilizar aquellos productos que sean lo menos perjudicial para la salud y el medio ambiente. Hay mucha variedad en el mercado. 

5- Priorizar siempre la luz natural, incorporando iluminación inteligente:

Reflectores eficientes, instalaciones con modelos fluorescentes y lámparas fluorescentes compactas o del tipo LED, sensores de ocupación. Son algunas de las alternativas que dan mejor iluminación y son de una economía significativa en el consumo de energía eléctrica. Por otro lado, evitar el uso de sistemas incandescentes, que además de generar más calor son más inseguros.

6- Home Office, de esta posibilidad siempre que pueda:

Esta medida es en especial fundamental para reducir la emisión de gases contaminantes y la congestión del tránsito por el uso de medios de transporte. Así como también, reducción de costos operativos significativos de varios servicios en su propia empresa (energía eléctrica, agua, gas, etc) debido a que los empleados estarán trabajando en sus casas.

¡Vamos! Además de que con los avances escalonados de la tecnología, existen diversas plataformas y herramientas para mantenerse conectados y al día con todas las tareas, documentos y cambios que se necesiten saber al instante. ¡No hay excusas!

7- Controlar el uso racional de sus vehículos y los de sus proveedores:

En este punto no juega otra cosa más que la buena organización y logística. Tener bien diagramado lo que se necesita y les es indispensable será fundamental para que esta buena práctica se lleve a cabo con éxito.

Recuerden ahora los beneficios del punto anterior de Home Office.

8- Recursos en desuso, realice un sistema de reciclaje para los mismos:

En esta buena práctica involucramos acciones de los propios clientes. Pídele a tus clientes que retornen envases, productos ya usados o viejos. Ya sean provistos por su empresa u alguna otra. Analice cuáles pueden ser reciclados o reutilizados por su empresa o sus proveedores.

Recuerda integrar el proceso de las «4R´´siempre que se pueda.

9- Evitar compras y/o utilizar productos que generan residuos:

Acá se debe tomar el hábito y el gustito a la investigación. Buscar productos que sean más durables, de mejor calidad y que puedan cumplir algún propósito de las «4R´´ (Reducción, Reutilización, Recuperación, Reciclaje) sería ideal. Importante evitar productos descartables: papel, telgopor, plástico, botellas descartables de PET no retornables, etc.

10- Motivar a los empleados en las 9 prácticas anteriores: a cuidar  y preservar la naturaleza y todo tipo de recursos: 

Estimular a los empleados y colaboradores a ser parte de estas prácticas es una de las acciones más responsables y amadas por los consumidores (y empleados) de tus productos o servicios así como de la comunidad en su totalidad.

Saber que la empresa en la que se confía a la hora de adquirir sus productos o servicios fomenta la transmisión de las buenas prácticas de las puertas para adentro, sin duda alguna hace crecer inmensamente la fidelidad en ella.

 Claro, que se debe premiar a quien realice de buena fe dichas prácticas: un buen reconocimiento a aquel «defensor verde´´ del mes será un incentivo a seguir en este camino, o tal vez realizar una donación a alguna institución de caridad en su nombre también verá que su aporte es importante para generar el bien a un tercero. ¡El compromiso irá siendo más y más fuerte!

Fuente: Estas prácticas han sido desarrolladas por Kimberly-Clark, a través del programa «Integrity Project´´ y  junto al Instituto Argentino de Responsabilidad Social, IARSE. Realizaron un listado de consejos prácticos para incentivar a las pequeñas y medianas empresas a cuidar el medio ambiente.

¿Y tú… qué buenas prácticas realizas actualmente para impactar positivamente en el medio ambiente? Si haces alguna que no he mencionado en el artículo, por favor compártela en un comentario, me encanta aprender de todos!!!

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